Madurez espiritual

Estudio Bíblico: Madurez espiritual.

 

            Para hacer un estudio bíblico sobre el tema de la “madurez espiritual” vamos a utilizar el texto bíblico que encontramos en 1ª de Pedro cap. 2 versículos del 1 al 12.

Permíteme recomendarte que tengas a mano una biblia para poder seguir las citas bíblicas y profundizar más en la comprensión de este estudio.

Hay una verdad fundamental que sustenta este estudio: Diosdemanda madurez espiritual de quienes han experimentado recientemente “el nuevo nacimiento”

            Antes de entrar de lleno en el estudio vamos a contemplar una introducción como preámbulo que nos acerque al tema.

Esta  anécdota que es verídica,  sucedió en una iglesia:

“Visitando una Iglesia, una señora preguntó a una hermana que hacía poco tiempo que era creyente, por una familia que era de esa iglesia desde hace mucho tiempo y que ella conocía.

La hermana le contestó:

—Ya no vienen.

— ¿Se mudaron? -Le pregunto la señora-

—No. Ya no vienen porque el hermano J…… los ofendió.

Haciendo una breve pausa, la señora siguió diciendo pensativamente:

—Todos ellos, incluyendo al hermano J……..son creyentes de muchos años. No entiendo cómo puede haber sucedido eso”

 

Igual que en muchas otras iglesias, por no decir en casi todas se dan casos parecidos. Y es que el ser miembro de una iglesia por muchos años  ni el tiempo que se lleve de ser cristiano, no necesariamente equivale a haber madurado espiritualmente como creyente. Y la falta de madurez espiritual es un gran obstáculo para la vida como creyente y la extensión del evangelio.

 Antes de adentrarnos en el estudio bíblico voy a presentarte el  contexto histórico que nos va a servir de ayuda para comprender aspectos importantes sobre esta cuestión.

El apóstol Pedro, utiliza pasajes del Antiguo Testamento (AT) refiriéndose  al “papel” del pueblo de Israel en el plan de  Dios para aplicarlos a los cristianos de su época y también a los cristianos de hoy. Sobresale en estas citas bíblicas, dos conceptos “la piedra angular” y “el sacerdocio”- Salmo cap. 118 vers. 22 (al que hace referencia en 1ª de Pedro cap. 2 vers. 7), Isaías cap. 28 vers.16 (al que hace referencia 1ª de Pedro cap. 2 vers.6),  Isaías cap. 8 vers. 14  (al que hace referencia 1ª. Pedro cap.2 vers.8).

La construcción de viviendas y edificios de aquella época se solía hacer sobre una “piedra angular” que era la que constituía la cimentación del edificio para que éste no se cayera. Sobre ella descansaba todo el edificio. No sólo tenía que estar bien cimentada sino que además tenía que estar bien situada en su ángulo correcto para dar la resistencia que requería el edificio y para el aprovechamiento del espacio de la edificación, porque de no estar bien angulada su posición siempre sería estorbos y tropiezos a la hora de diseñar las diferentes estancias que tendría el edificio.

Por otra parte el “sacerdote” era el que representaba a los hombres ante Dios (los hombres por el pecado original fueron destituidos de la presencia santa de Dios y el sacerdote hacía de intermediario y representaba a los hombres ante la presencia de Dios). Eran hacedores de puentes, mediante los sacrificios, que ayudaban a los hombres a acercarse a Dios.

Lo que el apóstol  Pedro quiere transmitir con estas lecturas es que Israel, como pueblo de Dios, tiene un papel muy importante y clave en el plan de Dios. Israel había sido llamado a ser “piedra angular” para otras naciones  y “nación sacerdotal” con una responsabilidad especial de servir a Dios (Éxodo cap. 19 vers. 6).

Tras la referencia del apóstol Pedro sobre el “nuevo nacimiento espiritual” que el cristiano experimenta por medio de la Palabra de Dios y en base a esto,  describe a los cristianos como “recién nacidos” que deben de crecer y madurar.

Por ello la idea es una “exhortación” a:

* Alimentarse sinceramente de la Palabra, conscientes de su privilegio de niños espirituales recién nacidos,  piedras vivas del templo espiritual fundado sobre Cristo, la principal piedra angular, y sacerdotes reales de Dios.

*   A la abstención de los deseos carnales y a caminar dignamente en todas las relaciones de la vida, de modo que el mundo exterior, que se le opone, sea constreñido a glorificar a Dios, viendo el testimonio de los cristianos.

            Bien, una vez que hemos considerado esta introducción, vamos a proceder al estudio bíblico.

El apóstol Pedro nos presenta tres partes bien diferenciadas en la madurez espiritual:

Primera.- La encontramos en 1ª Pedro cap. 2 vers. 1-3, y hace referencia a la  madurez por medio de alimentación adecuada.

 

Segunda.- La encontramos en 1ª Pedro cap. 2 vers. 4-6, y hace referencia a la madurez por tener un fundamento sólido.

La tercera.- La encontramos en 1ª Pedro cap. 2 vers. 7-12, y  hace referencia a la madurez por ser un pueblo especial.

Cada título de las demandas de Dios a la madurez es un resumen de los textos bíblicos.

Te voy a proponer un ejercicio práctico que le ayudará sobre el crecimiento espiritual:

Estudiar cada pasaje detenidamente y tratar de hacer un resumen sobre la explicación del pasaje de cada parte. A partir de aquí estaremos en condiciones de pensar en una aplicación práctica que se desprende de lo que vemos en dichos versículos que será de utilidad para nuestra vida espiritual y como persona.

            He aquí una guía que te facilitará la comprensión y la meditación en el ejercicio propuesto.

Madurez por medio de alimentación adecuada.

Vamos a leer en  1ª de  Pedro cap.2 versículos del 1 al 3.

En el versículo 1, se mencionan cosas que impiden el crecimiento del cristiano:

Este versículo comienza con la palabra “dejando”, “desechando”. Esta expresión hace referencia a la idea de “Una vez por todas, como una ropa quitada”. Y está referida en exclusiva a los cristianos que son los que se encuentran en la condición de nacidos de nuevo. (Efesios cap. 3 versículo16). Sin embargo a los no cristianos, la demanda se dirige a que, íntimamente, en su mente, deben de cambiar, arrepentirse.

**Prácticas pecaminosas que caracterizan la conducta humana:

1. Las que afectan a las relaciones humanas

..Toda maldad (actitud maliciosa hacia otros)

..deshonestidad (de palabra: engaño y de acción: hipocresía)

2. Las que nos afectan a nuestra persona:

..envidia (debemos dar gracias a Dios por lo que nos da y conformarnos con lo 

 que  tenemos y ambas cosas ponerlas al servicio de Dios)

3. Las que nos afectan a nosotros como persona y a los demás:

..maledicencia (murmuración, chismes, denigración, detracción)

Fíjate que todos estos pecados, la malicia, la falta de honestidad, etc., son del todo inconsecuentes con el “amor fraternal” para el cual los cristianos “han purificado sus almas (1ª de Pedro  cap. 2 vers. 2 y 23), y los vicios señalados contradicen el “amor fraternal”.

Hay que considerar  la escalada siguiente:

Cada vicio surge del que precede;

Malicia

         Engaños

               Fingimientos (aparentar ser lo que no somos y disimular lo que somos)

                           Envidias

                                    Maledicencias maliciosas y envidiosas

notas:

– la malicia se deleita en el daño ajeno.

– el engaño es una disposición que se instala de forma permanente en la persona. Imparte la       duplicidad del corazón.

– la hipocresía  (lisonja) imparte la duplicidad de la lengua.

– las detracciones (maledicencias) hieren el carácter de otro.

En el versículo 2,  se nos plantea el lado positivo de la madurez cristiana: el alimento espiritual que Dios nos provee. La Salvación no es una bendición que Dios nos dio una vez, ni algo que tenemos que esperar en un final, sino que es una provisión constante de Dios. Un alimento que debemos buscar con avidez, como el niño recién nacido busca y demanda el alimento cuando le toca su toma de leche.

El apóstol Pedro tomó como ejemplo del alimento completo la “leche espiritual”.  Como sabéis, el alimento más completo que un recién nacido puede tomar es la leche, y si es la materna mucho mejor porque lleva los beneficios inmunológicos que la madre transmite para evitar contagio de enfermedades, pero la leche no debe estar “adulterada” sin engaño.

Sabía usted que el acto de alimentar a un bebé, no sólo completa la necesidad dietética del niño sino que establece una relación íntima entre el bebé y la madre en la cual se hace posible el fortalecimiento de lazos muy íntimos y un conocimiento más profundo entre ambos: se transmiten sensaciones, sentimientos, amor, etc. Pues de la misma manera, el alimento espiritual de la Palabra de Dios , esa leche espiritual sin adulterar, hace posible no solo un crecimiento y la consiguiente madurez (por el rechazo de la naturaleza anterior al nuevo nacimiento, a la que respondíamos) sino además un fortalecimiento en nuestra relación con Dios.

¿Qué ingredientes contiene  la leche espiritual?:

–La Palabra de Dios (1ª de Pedro cap. 1 vers. 23)

–El evangelio (1ª de Pedro cap. 1 vers. 25)

–Pero además sugiere, como antes hemos dicho, que como una madre, Dios comparte su              misma vida para que nosotros también crezcamos y vivamos.

En el versículo 23, Pedro sugiere que el recordar las bendiciones recibidas de Dios debe motivarnos para desear más de El.

Madurez por tener un fundamento sólido.

Vamos a leer ahora, en 1ª de Pedro cap. 2 versículos de 4 al 6

En el versículo 4, la metáfora del “alimento espiritual” es cambiada hacia la de “una construcción”, sin embargo, sigue enfatizando que Jesucristo es determinante para nuestro crecimiento y madurez como cristianos.

Ahora, Jesucristo es la “piedra angular” sobre la que la edificación del cristiano puede estar firme y seguro. Pero viva”, no de la misma naturaleza de los dioses de piedra y madera que formaban parte de los cristianos de Asia Menor, sino de la naturaleza de un Dios vivo.

En los versículos 5 y 6 se ve que en nuestro acercamiento a Cristo, Dios nos está edificando, no como casas, sino como piedras individuales que forman una casa. Esto hace referencia a que la madurez cristiana no es un asunto individual, sino que, se realiza solamente dentro de la comunidad cristiana.

Pedro aclara que la “casa espiritual” representa a un pueblo santo (1ª Pedro cap. 1 vers.15) que conforma un sacerdocio.

En el A.T. los sacerdotes levíticos generalmente eran los encargados de ofrecer sacrificios, ahora Dios edifica al pueblo que cree en Jesucristo para este propósito, pero no para sacrificios materiales, sino espirituales, aceptables a Dios, no por nuestro esfuerzo o capacidad, sino por medio de Jesucristo, porque estamos edificados sobre él.

Madurez por ser un pueblo especial.

                                                      Vamos a leer en 1ª de Pedro cap. 2 versículos del 7 al 12

Los versículos 7 y 8  ponen  de manifiesto la situación de acercase a la “piedra viva” que es Cristo o por el contrario desecharla.

En el versículo 9,  el apóstol Pedro define las características de ese pueblo especial que componemos los cristianos. Dios ha hecho posible que personas de diferentes culturas, razas, niveles socioculturales y económicos, etc. compongamos su pueblo.

En el versículo 10, el apóstol Pedro cita a Oseas cap. 2 vers. 23 para expresar la nueva identidad que Dios ha dado a los que creen.

En los versículos 11 y 12 se hace una exhortación a los lectores a no distraerse de lo que es más importante para la persona y a centrar el interés en mostrar una conducta ejemplar.

 

Conclusiones prácticas del estudio bíblico:

            1. Dios nos llama a crecer y madurar en la nueva vida que nos ha dado.

Se crece acercándose a Jesucristo y recibir y digerir el alimento espiritual que él nos da en su Palabra y en la experiencia diaria con él.

2. En Jesucristo, Dios nos ha hecho totalmente distintos a lo que éramos antes.

Esto implica una diferencia con respecto a los que no han sido transformados.  Por lo tanto Dios demanda que sigamos creciendo en buenas obras, para atraer a otros a la luz que gozamos.

El cristiano es testigo, en todo lo que dice y hace. La madurez cristiana es mostrar un testimonio positivo.

R.Raja 20111028

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