Estudio bíblico: Un llamado a la humillación.

Estudio bíblico

Título: Un llamado a la humillación.

Fundamento bíblico:  Jeremías 13:1 –17

Introducción

         Todos ustedes saben lo que es un pacto. Algo que se acuerda libremente entre dos personas y que produce un compromiso para ambas partes de cumplir lo que se estipula en dicho pacto. Del incumplimiento de ese pacto se deriva  una serie de consecuencias para la parte que incumple el acuerdo. 

         Muchos son los motivos que llevan al incumplimiento de un pacto o acuerdo, pero entre ellas la más frecuente y es la “soberbia”.

¿tenemos claro que es la soberbia?

Creo que sí, pero me van a permitir un recordatorio.

La  soberbia, dice el diccionario que es una estimación excesiva de sí mismo, con desprecio de los demás. El primero de los 7 pecados capitales. Es decir, merecedor de la pena máxima, pena de muerte. Claro que, como se trata de un pecado no considerado como delito, en último caso ha de ser la justicia divina quién aplique la pena.

         De todos es conocido cómo Dios escogió a un pueblo para que fuera su representante en el mundo. Y para ello Dios hizo pacto con Israel y conferirle a este pueblo una moral y condiciones propias de un pueblo escogido; el Pueblo de Dios (Exodo 19:5 al 8).

También es conocido cómo el pueblo de Dios siempre ha estado incumpliendo su pacto con El. Pacto que ha sido infinitas veces renovado, hasta nuestros días, casi siempre por un motivo; la soberbia. Esa arrogancia y consideración de autosuficiencia para hacer su propia consideración y libre albedrío, que evidencia un desprecio por las cosas de Dios y de él mismo. Y a pesar de ello, siempre se ha visto en el pueblo una posición exigente hacia los privilegios de ser un pueblo escogido por Dios.

Estudio del Texto bíblico.

Vamos a leer en la Biblia el libro de  Jeremías capítulo 13; versículos del 1 al 14.

¡vamos a leerlo!

         Vemos en esta lectura un llamado de Dios a Jeremías a realizar unas actuaciones un tanto extrañas. Se habla de que Dios pidió a Jeremías que comprara lino para hacerse un cinto, que fuera a un lugar determinado, que distaba unos 600 km. de dónde estaba para esconder el cinto de lino, y que tras un tiempo volviera a dicho lugar a coger el cinto, descubriendo que el cinto se había podrido. Ya no era útil, no servía para nada.

         Hay diferentes posturas en cuanto a que si lo que narran estos versículos fue un hecho que llevo a cabo Jeremías, o fue una visión imaginativa, ya que en los escritos originales hay una palabra que suena igual que Eufrates, pero que no se refiere a este río, sino a Pará un pueblo cercano a dónde estaba Jeremías (Josué 18:23).

Hay sin embargo, en esto algunas consideraciones que son interesantes:

  1. Una de ellas es la actitud de obediencia a pesar de todo de Jeremías. Ante el mandato de Dios en una cuestión que el profeta no terminaba de entender, a pesar de la distancia que tenía que hacer para una cuestión tan sin sentido para el.
  2. Otra de ellas es el cinto. Un cinto es una prenda útil que se ciñe al cuerpo de forma ajustada y prieta.
  3. Por último Dios desvela a Jeremías el sentido y el significado de esta parábola. Esta parábola tiene que ver con la soberbia, pero

 

¿qué representa el cinto?

El cinto representaba al pueblo de Dios. Preda útil para estar adherida a Dios.

¿ y la parábola, qué significado tiene?

Una prenda útil, pero descuidada y no usada para su propósito llega a podrirse y ser sucia e inútil. El pueblo de Dios que se distancia y abandona, tras un tiempo deja de tener las cualidades de utilidad propias de un pueblo escogido por Dios y se convierte en soberbio y por ello en desobediente  y rebelde.

     La soberbia y la altanería ha sido un problema muy crítico para el hombre desde que surgió en la tierra. Le pasó a Adán y a Eva, que se alejaron de Dios, incumplieron su pacto y se quisieron hacer como Dios y saber mejor que él lo que les convenían. También a las gentes en tiempos de NOE, cuando hicieron una torre que desafiara el poder de Dios, etc. etc. Y en tiempos más contemporáneos no ha sido diferente. Tan solo tenemos que hacer un breve repaso por la historia de la humanidad y el pueblo cristiano para ver que esto es así.

     La experiencia nos enseña que, cuando uno no da su atención al Dios verdadero, termina adorando a otro dios o dioses, aunque sea a su propio yo.

     Y Dios lo que quiere es una persona limpia, llena de vida, como un

cinto adherida voluntariamente a El. Una prenda útil para la misión a la que es llamada; ser un representante de Dios en este mundo, en la que otras personas puedan ver la gloria de Dios.

Tras esta parábola que Dios presenta a Jeremías y a través de la cual se evidencia la actitud de soberbia del pueblo de Judá (las tribus del sur) -acuérdense que ya hacía aproximadamente 100 años que Jerusalén (las tribus del norte) estaba cautiva por la misma actitud-

Jeremías por mandato de Dios expone al pueblo cuál es la consecuencia de su soberbia mediante otra parábola; la de las “tinajas llenas de vino”.

     Los siguientes versículos enuncian las consecuencias de un pueblo que está lleno de vino…..leer el versículo 14.

¿Ustedes se imaginan que nuestros gobernantes, que tienen el destino de nuestras vidas en su comportamiento y decisiones, que estuvieran llenos de vino?. ¿Qué sería de nosostros?……¿Cómo les va  y les ha ido a otros pueblos cuyos responsables son soberbios y orgullosos?.

     Este vers. 14, como los versículos 14 de los cap. anteriores, 12 y 11 muestran un aspecto de Dios que podría plantear preguntas de difícil respuesta o interpretaciones diferentes por parte de los lectores. Están haciendo referencia  al límite de la paciencia de Dios, a esa dimensión castigadora.

Ahora, amos a leer en la Biblia el libro de  Jeremías capítulo 13; versículos del 15 al 17.

¡vamos a leerlo!

Estos versículos están anunciado dos cosas:

-         Primero que el momento irremediable aún no ha llegado. Todavía es tiempo de poner solución; “Escuchad y oír”, dice el vers. 15  desistir de vuestro orgullo y dad gloria a Dios, porque si no sois humildes seréis humillados. Y esto hermanos es así. No tiene vuelta de hoja. La humildad es la llave que abre todas las puertas en la vida; la simpatía, el cariño, el respeto, la consideración, la confianza, etc. etc. Y la puerta más preciada que el hombre puede abrir es la de la gracia de Dios. Más tarde o más temprano, el que no es humilde es humillado. Siempre hay algo o alguien más grande o poderoso que tú que aplastará tu soberbia y orgullo y te humillará. Y la peor puerta que se puede abrir con la llave del orgullo es la puerta de la maldad de Satanás.

-         En segundo lugar se enuncia las consecuencias de la soberbia.

No hace falta añadir nada nuevo. Sólo hay que leer los versículos hasta el 27 para verlas.            

¡vamos a leerlos!

 

Conclusiones prácticas:

  1. Quién no es humilde, tarde o temprano es humillado.
  2. El orgullo y todos sus primos (soberbia, altivez, etc) conlleva al alejamiento y desobediencia a Dios. Produce enfermedad espiritual y física y arruina nuestra vida como personas de bien y cristianos.

R. Raja.

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