Estudio bíblico: PIEDAD Y VERDADERAS RIQUEZAS

 

ESTUDIO BÍBLICO

Título: PIEDAD Y VERDADERAS RIQUEZAS

Cita bíblica: 1ª Timoteo 6: 6-19.

 

 

Introducción.

               

                Este estudio se basa en el capítulo 6 de 1ª de Timoteo. Esta es la última lección de la 1ª carta del apóstol Pablo a Timoteo. Su contenido versa sobre las instrucciones que Pablo hace a Timoteo acerca de cómo el cristiano han de  usar los recursos materiales que Dios le da: siempre para honrar a Dios. Al fin y al cabo nosotros no somos dueños exclusivos de ellos sino más bien mayordomos, que si bien nos podemos aprovechar en su disfrute, el fin último de ellos ha de ser de acuerdo a la voluntad de Dios.

 

            3 son los aspectos que el apóstol hace referencia en éste tema:

 

  1. la piedad con contentamiento.
  2. la buena batalla de la fe
  3. consejos a los ricos.

 

 

 

La piedad con contentamiento.

 

            Vamos a leer el texto bíblico de base; 1ª Timoteo capítulo 6, versículos del 6 al 10.

¡vámos a leerlo!

 

            En lo que hemos leído aparecen varias palabras que me gustaría precisar su significado:

 

Piedad: ¿Qué entendemos por piedad?

 

Según el diccionario de la lengua española la palabra piedad hace referencia a:

  1. virtud que inspira, por el amor de Dios, tierna devoción a las cosas santas, y por el amor al prójimo, actos de abnegación y compasión.
  2. amor entrañable a los padres.
  3. lástima, misericordia.

 

Según un diccionario bíblico, la palabra piedad está haciendo referencia a:

 

Virtud que lo inspira a uno a acercarse a Dios y andar recto en cuanto a su conducta. La piedad es el fruto de una adecuada relación con el Señor (2ª Timoteo 3:5).

 

            Pues bien el versículo 6 resume el tipo de tesoro al que ha de dedicarse el cristiano: “ gran ganancia es la piedad con contentamiento”.

 

 

 

 

            Algunas personas relacionan la “piedad” (esa actitud de la persona que evidencia la relación que mantiene con Dios) con las riquezas (hay quien cree que sólo los ricos pueden ser piadosos), sin embargo, nada tienen que ver una con la otra. Una persona piadosa puede ser rica o pobre, lo que sí tiene relación con ser piadoso es el contentamiento con lo que Dios nos da, porque ambos conforman el mayor tesoro que el creyente puede conseguir.

 

            El pobre, teniendo sustento y abrigo (versículo 8) y el rico con su riqueza sean “piadosos” y tengan “contentamiento” con lo que Dios les otorga.

 

            El problema viene cuando el “pobre”, porque no tiene, y el “rico” porque quiere más, en su falta de contentamiento se dedican a conseguir más bienes materiales olvidándose de su relación con Dios. Pablo presenta esto como problema por varias razones:

 

  1. “Porque nada podemos sacar de este mundo”(ver.7). El hombre viene a este mundo sin nada material, y lo abandona sin llevarse nada material. El dedicar toda la vida en exclusiva al enriquecimiento material es un objetivo en la vida vano y carente de sentido. Y además, en ocasiones, un problema que dejamos a nuestra querida familia cuando llega el momento de “repartirse la herencia”.

Es cierto que el hombre ha de dedicar parte de su vida material al sustento material, pero solo para eso, y además con fe en Dios que nos va a proveer de lo necesario, y aún más de lo que realmente necesitamos.

  1. Otro motivo es que la vida tiene más sentido y se disfruta mejor cuando somos conscientes y aprendemos a disfrutar lo poco o mucho que se tiene (ver.8). Hay quién pasa toda la vida entregado en cuerpo y alma solo al trabajo, viviendo pobre y miserablemente, para al final morirse rico, sin haber disfrutado lo poco o lo mucho que Dios le haya permitido tener.

Se suele decir popularmente que “ el dinero no hace la felicidad, pero ayuda”. Y sabéis que eso no es cierto. Cuantos ricos son infelices  (padecen enfermedades, raptos de hijos, chantajes, muertes, etc., sin que su “dinero” les sirva para nada). Y cuantos no tiene que comer un día, pero se sienten llenos y poseedores de “todo”, porque tienen a Cristo y pueden decir: “Todo lo puedo en Cristo que me fortalece”…En paz me acostare y así mismo dormiré, porque solo tu Señor, me harás dormir confiado”….”etc.”

 

  1. Otro motivo es porque podemos ser inducidos a la tentación que conduce a la ruina y a la perdición de nuestra alma. (vers. 9).  No solo son los que ya son “ricos” en su afán de conseguir más riquezas, sino como dice el versículo 9, “..los que quieren enriquecerse”., es decir, ricos o pobres que quieren enriquecerse. 

Lo que lleva a los hombre a su destrucción y perdición no es lo que poseen o no poseen, sino aquello que uno desea.

Llegados a este punto podríamos plantearnos la siguiente cuestión:

 

¿Pero es malo desear cosas que mejoren nuestra situación económica, social y cultural?

 

Evidentemente que no, lo que es malo es la forma o la fuente en la que queremos conseguir esa mejoría económica, social o cultural y que nos aleja de Dios.

Olvidar que Dios es la fuente y el proveedor de todo aquello que tenemos y podemos conseguir y que está en su voluntad el alcanzarlo.

 

  1. Otra razón consecuente de la anterior es “descarriarnos de la fe” (vers. 10). Mientras “amemos a Dios sobre todo” no hay mayor problema en ser rico y disfrutar de ello, porque para eso Dios nos lo otorga en su infinita gracia. El problema viene cuando “amamos al dinero, porque esto es una de las raíces de todos los males”. Evidentemente este amor nos separa del amor de Dios y de nuestra fe en Él para depositarlos en el dinero y gozar de todos sus frutos; sexo, alcohol, drogas, violencia, orgías, abusos deshonestos, etc.

 

La batalla de la fe.

 

Para el estudio de este apartado vamos a leer el pasaje bíblico que se encuentra en 1ª Timoteo capítulo 6, versiculos del 11 al 16.

 

¡vámos a leerlo!

 

 

El hombre de Dios se encuentra contínuamente librando la batalla de la fe.

La fe es ese tesoro que al creyente le hace estar confiado y seguro en Dios. Y para conservarla el creyente ha de estar siempre atento a dos normas de conducta:

  1. “huir de esas cosas” (de las cosas que son la ruina y la perdición de la persona). En muchas ocasiones al hecho de huir se a considerado “cosa de cobardes”. Sin embargo, Dios en su palabra nos avisa y exhorta a “huir” cuando se trata del “mal” y del “pecado”, como si de una acción sabia y prudente se tratara, y no de cobardes. Y es que es solo Dios quien puede vencer al mal y a Satanás y, no nosotros con nuestros propios recursos o valentía. Así, pues, ¡huyamos del mal y escondámonos tras los faldones de la fe en Jesucristo!.
  2. La otra norma es “actuar” sobre las siguientes virtudes del hombre de Dios :

-          Siguiendo la justicia: actuar adecuadamente en las relaciones con otras personas.

-          Siguiendo la piedad: actitud de obediencia a Dios en todos los actos de su vida.

-          Siguiendo la fe: confiar en que Dios cumplirá su palabra y actuará consecuentemente.

-          Siguiendo el amor: Una de las virtudes más elevadas del creyente.

-          Siguiendo la perseverancia, paciencia:  Es decir, capacidad de mantenerse en los caminos de Dios a pesar de todas las circunstancias adversas que acaezcan en la vida.

-          Siguiendo en mansedumbre: Siendo capaz de perdonar las ofensas que nos hacen.

 

Pablo pide a Timoteo, y nos está diciendo a nosotros ahora,  que peleemos la

“batalla de la fe”, fortaleciéndose en el animo y consuelo de la “vida eterna” a la cual hemos sido llamados. Utilizando la armadura del cristiano (Efesios 6:10-18). Y aprendiendo de ejemplo y la forma de luchar(estilo de vida y enseñanzas) que nos enseñó Jesucristo.

 

      Como dice Pablo, esta batalla tenemos que estar librándola hasta que nos llegue el refuerzo; ¡el Bienaventurado, Poderoso, Rey de reyes y Señor de señores!. ¡ el único que posee la inmortalidad y la vida eterna!.

 

Consejos para los ricos.

 

            Para este último apartado leeremos en 1ª Timoteo capítulo 6, versículos de 17 al 19.

¡vámos a leerlo!

 

      Y todo lo demás son pamplinas, podemos autojustificarnos de mil maneras, “todas ellas” muy coherentes y convincentes a nuestros pensamientos humanos, pero la única y verdadera realidad, es que ; nosotros “hijos de Dios” nada éramos permaneciendo muertos, y por tanto nada teníamos. Si ahora somos y algo tenemos es por la ¡gracia de Dios!, y si queremos ser buenos mayordomos de él, estamos obligados a nuestra eterna gratitud y una buena administración de acuerdo a su voluntad, de todo cuanto puesto en nuestras manos.

 

      Los hijos de Dios sabemos que Él no hace diferencias de personas; por lo tanto, los pobres son iguales a los ricos ante los ojos de Dios, quiere decir esto, y el apóstol Pablo da consejos en estos versículos que hemos leído sobre esto, que ni los ricos han de considerarse superiores y mejores personas o más aceptos a Dios, por sus cualidades económicas y porque puedan hacer mayores proezas aparentemente agradables a Dios, ni los pobres inferiores y menos aceptos a Dios. Todos son iguales hijos de Dios y ambos, cada uno en sus diferentes situaciones, pueden agradar a Dios.

 

 

 

R. Raja.

2 comments to Estudio bíblico: PIEDAD Y VERDADERAS RIQUEZAS

  • JOSUÉ

    hola compañero y saludos a tu esposa,

    mira esto no es un comentario para tu estudio, porque, hombre, ahora en verano no me pidas que lea todo hasta el final, dándole a la flechita de la derecha para abajo y dale que te pego.

    Sólo para decirte que me das una envidia sana con lo de tu página web ( yo creo que se nota la mano de tu hijo…) y que sigas enviándome esos powepoints potentes, pues, incluso hay hermanos que, al reenviarlos, me dan, a su vez, las gracias, porque les ha gustado el contenido.

    Un feliz verano y espero vernos en algún vericueto de Chiclana, en algún momento de este estío.

    Un abrazo

  • JESUS ALVAREZ

    Gracias doctor por publicar tan excelentes escritos. Son muy serios, educativos y edificantes.

    Saludos,

    J. Alvarez B.

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